Alberto Vidal Salas y los versos profundos para Tayabamba

Alberto Vidal Salas y los versos profundos para Tayabamba

Eltayabamba.- Escribiendo las remembranzas de aquellos personajes que dejaron testimonio de vida y amor por la tierra que nos vio nacer, vienen frescos los recuerdos de una persona que con sus versos apasionados resaltó la grandeza de Tayabamba; don Alberto Vidal Salas tal y conforme lo conocí como un ser amable, respetuoso y respetado, un esposo y padre abnegado, vigoroso y disciplinado en el deporte con los colores del Sport el club de sus amores, lo vi jugar en la defensa seguro y sofisticado a la hora del remate, seguro y limpio en su área defendiendo su equipo de la calle Sucre, luego en su faceta de escritor y poeta plasmando en sus versos que siguen vigentes y que para el deleite reproduzco el poema Oda a Tayabamba:

En este poema vibrante y sonoro va para ti mi Tayabamba, amor y ternura perfume de flor, relicario de tradición, tú te mereces un pedestal, tú me has dado estos gajos, fragmentos en mi vivir que te lo ofrezco en mi humilde inspiración, el Maraibamba agreste y altivo sobre tu lecho sereno y arrogante cuida tu existir; el Pahuarchuco frente a tu pueblo y sus reflejos celoso mira en tus auroras y tibias tardes de anochecer, el Bomboncillo y la Caldera, eternas pirámides, pidieron al Dios bueno que bajo tu Cielo seas grandiosa mi Gloriabamba perla ideal, madre y bondadosa que al forastero brindas tu amor; del Chorro Bajo, chorro sonoro brota la vida, Chorro hechicero que el que te prueba aquí se queda, Santo Toribio de Mogrovejo, nuestro Patrono de rodillas te pido que a mi dulce tierra, siempre le cuides, dadle consuelo, amor y fe  ¡Oh! Tayabamba linda y genial y como premio a tu grandeza en recompensa cálido gesto tienes ciento dos años con tu corona de capital, con tu primer Colegio Santo Toribio, claustro y vivero hermoso de juventud y tu Instituto el alma mater de la cultura y el saber hay lindas chicas, son como flores al escoger; mas el encanto de tus misterios y tradición en tus paisajes y tus fontanas, reina la paz esquivo vuelo de mariposas y suave brisa vives la vida, aspiras el néctar de sus follajes, tu sol, eternos de fuertes rayos reverberantes, ¡Oh! Tayabamba, mi patria chica cuna de miel te canto estos versos y te lo entrego mi corazón”

Como se podrá advertir, la obra de Alberto Vidal Salas, resalta por la ternura que expresa al evocar en cada verso y con admirable precisión los lugares que constituyen referentes en torno a Tayabamba como son sus cerros donde resalta incólume el gran Pahuarchuco sin dejar de lado a los otros centinelas el bomboncillo y la caldera, misterioso e imponente por la figura natural de la virgen en su ladera que mira perpetua y telúrica desde la distancia en ángulo perfecto a la plaza de armas que allí permanecerá a perpetuidad y mientras existan personas en cualquier parte del mundo que resalten la magia de la historia y tradición de este pueblo especial, entonces cada generación habrá cumplido la misión imperecedera de transmitir a la otra para que aquellos detalles de nuestra tierra no se olviden y que al igual que sus celebraciones y festividades recordemos también a los hombres y mujeres que en cada una de sus facetas expresaron y expresan el alma del sentir de todo aquello que se conoce como amor por la tierra que nos vio nacer.

Un 7 de agosto de 1929, nació Alberto Vidal Salas y un 27 de enero de 2007 se impregnó de perfume y olor de tayancas y se fue para quedarse en sus versos y en nuestros recuerdos.

Por: Eliseo S. Wenzel Miranda

 

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