Altares de Parcoy son joyas escondidas

Altares de Parcoy son joyas escondidas

Eltayabamba.- A los patacinos no se nos habría ocurrido pensar que hace más de dos siglos en nuestra provincia trabajaron maestros escultores cincelando filigranas para construir altares con la mismísima calidad que en las principales iglesias del Perú.

El templo de Parcoy esconde en su penumbra centenaria, verdaderas joyas de arte, una mezcla escultórica del Gótico medieval con el Barroco, briznas que llegaron al Perú colonial entre los siglos XVII y XVIII, y que también dejo su sello en Pataz distrito (Barroco – renacentista) y Carguac Huaylillas (Renacentistas – gótico).

En Parcoy, el filigrana y la moldura se coronan con maestría, no del orfebre, sino el artista – escultor, aquel que extrae del material sólido la forma simétrica y el relieve grato a la vista y al espíritu.

El tallado parcoyano, en su retablo central, posee una acertada conjunción del Barroco en su ornamentación recargada, y el Gótico medieval en sus columnas ornamentales cuyos capiteles lucen motivos vegetales.

En tanto que los altares en donde reposan las imágenes, algunas columnas son románicas, lisas en su fuste; otras salomónicas, contornadas, propio del sello del Barroco.

En Parcoy como Carguac, se conserva el púlpito, balconcillo a donde subía el sacerdote para dar el sermón, y también desde allí se leía la epístola y el evangelio. En ambos templos los púlpitos están completos, inclusive mantienen el tornavoz o sombrilla superior; pero necesitan de urgente atención porque su estructura está deteriorada, más en Parcoy que en Carguac – Huaylillas.

La iglesia parcoyana es pequeña, pero tiene el campanario más imponente y elevado de toda la provincia.

Para conocer la otra riqueza del pueblo de Parcoy, hay que ingresar a su templo en donde la penumbra es como en la mina, pero en cuanto los ojos empiezan a distinguir los tallados, la mente queda en silencio para dar paso a un instante que parece un lejano recuerdo herido por la belleza, como el trueno de un órgano estampado en las formas o el humo del incienso solidificado en su ascenso.

Por: Arnold Melgarejo López
Licenciado en Relaciones Internaciones
Universidad de Panamá

 

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