El futuro urbano de Tayabamba: Urbanizar la planicie de Suyopampa (Parte II)

El futuro urbano de Tayabamba: Urbanizar la planicie de Suyopampa (Parte II)

Eltayabamba.- Urbanizar la llanura de Suyopampa será la inversión más acertada para asegurar el futuro próspero de Tayabamba, señalamos en la primera parte de este artículo.

La extensión de la nuestra capital provincial es un paso físico-psicológico colectivo que tendremos que asumir para convertir a nuestro actual Tayabamba-Pueblo en un Tayabamba-Ciudad, porque el avance más básico, en un camino, es dejar un punto y estirar el pie para dar el paso hacia adelante; si no dejamos el espacio en donde estamos parados y asumimos uno nuevo, no hay progreso, no hay avance.

Si bien Tayabamba, en teoría, tiene el título de Ciudad, adquirido hace más de un siglo, en la práctica seguimos siendo un pueblo, no solamente en apariencia sino también en su modo de vida, en sus relaciones entre pobladores, en sus aspiraciones que aun distan de una ciudad.

Las características de la ciudad física se empiezan a configurar cuando las necesidades empujan a abrir avenidas, nuevas calles que van dando forma a urbanizaciones, barrios y parques en forma organizada; cuyos materiales van en sintonía con la época en que se construyen, como las edificaciones trujillanas extramuros a la avenida España dejaron el adobe y el barro y se levantaron en fierro y cemento; abandonaron las estrechas calles coloniales para abrirse anchas avenidas con bermas de verde césped y arbustos ornamentales como las avenidas Larco y Fátima. Son extremidades del desarrollo físico de una ciudad.

Cabe señalar con MAYUSCULA, que el desarrollo urbano no significa cambiar totalmente el modo externo, las características propias que nos dan autenticidad, como en nuestro caso, nuestros tejados, nuestros balcones y nuestras puertas gemelas, entre otros; lo que requerimos es cambiar el esqueleto infraestructural y mantener la forma externa, mas acaba evidentemente; la tapia hecha al ojo y consejo del albañil mudarlo por el trazo arquitectónico, sostenible, estético y moderno.

Es conveniente señalar además que, los trujillanos empezaron a dejar el Trujillo redondo y abrieron las compuertas al modernismo urbano, cuando vieron la necesidad de actualizar Trujillo; Lima lo hacía a buen ritmo, igual que Arequipa; “actualizar Trujillo” fue fruto de la “conciencia ciudadana” no un “deseo pueblerino”; es decir, para que nazca la ciudad tiene que producirse primero “el ciudadano”, el que tiene la “conciencia ciudadana”, es similar para conformar un equipo de futbol, primero hay que tener los deportistas.

¿Qué es un ciudadano?

En el imperio Romano se instruía al niño y al joven con miras a convertirlo en ciudadano, de allí el famoso calificativo de “ciudadano romano”; este título se le otorgaba a los 21 años aproximadamente, cuando el joven estaba formado; de allí la costumbre, hasta hace poco, de considerar la mayoría de edad los 21 años; evidentemente en el caso presente, es un asunto articulado a lo cronológico, la mayoría de edad y el registro del individuo, aunque no entienda la primera letra de lo que significa ciudadano.

El ciudadano es el individuo que deja el estado natural y se eleva a través de la formación al estado civil o civilizado.

¿Y qué le enseñaban al futuro Ciudadano?

Curiosamente además de la instrucción regular, incrustaban una serie de máximas en el interior de cada niño de cada joven como iconos para despertar la VIRTUD y domar el VICIO o maldad.

Una de las máximas era: “siempre que hables, debes saber que tus palabras son como semillas, pueden germinar en tus oyentes como vástagos del bien o del mal, sus efectos volverán a tu espíritu como cosecha de tu propiedad”.

Otra muy atinada decía: “Dedícate a cumplir tus deberes; no envidies ni deshonres con tu lengua porque luego vendrán efectos negativos en tu contra como la pobreza y la desdicha”.

Y una última, aún muy vigente: “Si admiras al malvado y al astuto, más tarde no te quejes de tu fracaso y desgracia, porque tú mismo atrajiste a tu espíritu las cualidades negativas del averno”.

No cabe duda que los antiguos sabios conocían los motivos ocultos que dan prosperidad o fracaso a los hombres, por ello para hacer de sus ciudades grandes centros de prosperidad, como se conocieron, primero empezaban formando al CIUDADANO.

Los Tayabambinos tenemos que encender la opción POSITIVO en nuestro interior y mirar el futuro de nuestra provincia y de nuestra capital con entusiasmo, demostrar que somos ciudadanos en la práctica; ir dejando esas costumbres negativas de destruir con la lengua el entusiasmo de los jóvenes; dejar de apagar con nuestras envidias la aspiración de los emprendedores; frenar ese feo y oscuro orgullo que nos minimiza y nos impide elevarnos; demostrar a los foráneos que nuestra tierra (o sea nosotros) no somos el problema para el progreso sino la solución.

La NUEVA CIUDAD PROSPERA DE TAYABAMBA duerme en nuestro interior, y serán nuestras manos y nuestros corazones los que la materialicen en avenidas, tiendas, escuelas, parques y hogares. Todo depende de nosotros. No dejes de soñar. En la planicie de Suyopampa se levantará la ciudad de la nueva generación.

Por: Arnold Melgarejo López
Licenciado en Relaciones Internaciones
Universidad de Panamá

 

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