El templo – monasterio de Carguac, Huaylillas

El templo – monasterio de Carguac, Huaylillas

Eltayabamba.- Respondiendo a los lectores que nos escriben para conocer sobre el tema publicado hace 5 años sobre el monasterio – iglesia de Carguar del distrito de Huaylillas; reproducimos una parte y añadimos otra para sumar referencias sobre las joyas del arte religioso y secular que lucen entremezclados en los retablos de los templos patacinos.

El santuario de Carguac se diferencia de las demás iglesias de nuestra provincia por haberse construido fuera de la urbe, en una explanada sobre el pueblo de Huaylillas; en tanto que los demás templos están edificados en el corazón de los poblados; asunto que responde a las reglas monacales, y de allí la dualidad Iglesia – Monasterio.

El templo alberga uno vistoso púlpito, pequeña plataforma de donde se leía el evangelio y el sacerdote ofrecía la homilía en Latín, está bastante conservado, adornado por columnas románicas de madera y molduras pintadas en verde oscuro, rojo y dorado, y como envoltura central le sirven 5 retratos de Jesús, María y José.

Los altares tienen la marca de la arquitectura renacentista, entremezclada con el gótico que predominó en la ornamentación de interiores a principios de la colonia española en el Perú.

Las columnas de algunos altares tienen una muy particular combinación en una sola pieza, mezclando el palmiforme con el papiriforme y el salomónico, únicas en la provincia.

En un recorrido por los exteriores, los patios y veredas que un día albergaron a religiosos, viajeros, feligreses y vecinos, se ven aun los pilares y las celdas cual testigos de días jubilosos en donde el monasterio era la plaza principal, y las costumbres de los monjes, así como sus prácticas eran extensivas a visitantes y pobladores.

La iglesia no tiene torres; y su campanario se levanta a un costado, entre el templo y el patio principal del claustro; y aún se conserva su escalera esculpida en un solo madero.

A Carguac también se le conocía como el Auspicio, lugar en donde se daba asistencia a los viajeros que transitaban entre la selva norte y la costa peruana, una práctica asidua en la edad media, el hospedaje – hospital, cuyo recuerdo está grabado en la actual cruz roja, un símbolo que llevaban en sus capas blancas los monjes o caballeros templarios en oriente medio. Carguac cumplió con esa labor de asistir a los viajeros que cruzaban Pataz.

En el silencio del templo aun prima cierta atmosfera sacra como si entre las paredes se escondiera el eco de los cantos gregorianos que los monjes entonaban en sus celebraciones sagradas.

Y como en las demás iglesias de la provincia, aún hace falta el mantenimiento, y en este caso, la mano de especialistas, porque se necesita trabajar en la restauración integral de los altares, el retablo y demás ornamentación del templo.

Carguac está ubicado a 15 minutos de la capital distrital de Huaylillas.

Por: Arnold Melgarejo López
Licenciado en Relaciones Internacionales
Universidad de Panamá

 

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