Esteban Meza Correa

Esteban Meza Correa

BIOGRAFÍA

Esteban Meza Correa nació en Jucusbamba, distrito de Tayabamba, un 26 de diciembre 1974.

Estudió la primaria en Jucusbamba en la escuela Nº 80429, secundaria en el Colegio Nacional San José de Ucrumarca y culminó en el Colegio Nacional Santo Toribio de Tayabamba.

En Lima estudió Mecánica de Producción y en la actualidad cursa los últimos ciclos de Lengua y Literatura en una universidad local.

Publicó el boletín Jucusbambinos Caminantes en el 2001; las revistas Jakayachu en el 2003 y en el 2004; el tríptico Condurumi en el 2005. En el 2006 editó la revista Amanecer Taurijano.

Como expositor participó en el aniversario de Huancaspata, con la exposición EN PATAZ: HUELLAS DE UNA IDENTIDAD REMOTA el 07 de noviembre del 2004 en Lima, esta ponencia lo repitió en el auditorio de la Municipalidad de Tayabamba en el 2005; igualmente, participó también en el año 2007 con la ponencia MITOS Y DIALECTOS DE PATAZ, en el auditorio de la derrama magisterial en el evento denominado noche cultural realizado por el comité de fiesta Santo Toribio en Lima.

Esteban Meza tiene inédito un registro de más de mil vocablos: quechuas, aymaras, culle, etc., lenguas aborígenes de  uso común en el habla diaria en Pataz. También novelas, una colección de cuentos y el poemario Ecos de un Milenio, de pronta publicación.

 

OBRA

TAYABAMBA EN EL CONTEXTO HISTÓRICO Y SOCIAL DEL PERÚ
(Discurso pronunciado el 27 de diciembre en Breña, en el auditorio del ASOR, Asociación de Sub Oficiales Retirados de la Policía Nacional del Perú, al conmemorarse el CXIII aniversario de la ciudad de Tayabamba como capital de la provincia de Pataz, organizado por la
Asociación Cultural Tayabamba.
Esteban Meza Correa Secretario de Cultura).

Plantear el tema “Tayabamaba en el contexto histórico y  social del Perú”, implica hacer un paralelo entre los acontecimientos acaecidos en la historia nacional y la participación de Tayabamba. En tal sentido elaboré un trabajo, con notas puntuales, desde antes de la época Preincaica, hasta la actualidad.

En tiempos remotos, el cerro de mayor elevación de la provincia de Pataz, el Apushallas, con más de 5000msnm., estuvo sumergido en el fondo de un océano, y por consiguiente toda esta región. Las evidencias para tal afirmación las recogí del suelo mismo de los cerros, donde abundan restos marinos fosilizados o petrificados (exploración al cerro Apushallas en marzo del 2004, junto al profesor Ronald Haro Acosta, director de la escuela del anexo Apushallas). Las rocas calcáreas en Tayabamba, Taurija y Huancaspata, conservan unos moluscos pétreos llamados huallcas, por los pobladores quienes consideran que estas huallcas tienen un origen espiritual, mágico, porque suelen confeccionar con ellos algunos collares, que no duran, es decir se desintegran. La explicación es que, éstos, al ser restos orgánicos petrificados son frágiles y al mínimo impacto se pulverizan; esta razón es desconocida para los pobladores que mantienen las enseñanzas orales atribuyendo que una mano muy poderosa en alguna época talló tales “huallcas”. En el distrito de Chilia, a estos fósiles los llaman mullos (vocablo quechua que equivale a crustáceo, concha marina).

El cerro Apushallas se ubica en el distrito de Chilia y es una cantera de innumerables restos fosilizados de crustáceos marinos de diversos tamaños, variedades y hasta posibles plesiosauros, ya que existen vertebras y restos de huesos mayores al de un esqueleto de un vacuno. Si reflexionamos sobre esos restos nos remontaremos ya no a siglos sino a millones de años en que estos organismos aún vivían, luego, al parecer alguna explosión volcánica de gran importancia produjo el material sedimentario necesario en donde quedaron atrapados, como una fotografía que hoy podemos apreciar. Tenemos un trabajo inédito, donde a través de un estudio comparativo se determinó que estos restos provendrían del paleozoico; esta hipótesis se vería respaldada por la investigación que hicieron geólogos del INRENA que entre los años 2003 – 2007 publicaron “PLAN MAESTRO – PARQUE NACIONAL DEL RÍO ABISEO”  (en donde incluyen a los distritos de Pataz, Parcoy, Pias, Buldibuyo y Ongón) que en su pág. 28 con el subtítulo Unidades geológicas principales, afirman:  “La primera formación que predomina en el Parque es la que pertenece al periodo Paleozoico: Volcánico Lavasen, Ps-vl, con 147 781,20 hectáreas, que prácticamente ocupa toda la parte central hasta los límites con la Zona de Amortiguamiento por el sector occidental (occidental se refiere a terrenos patacinos) (54,25% del área). El paleozoico empezó hace unos 570 millones de años y terminó hace unos 245 millones de años. La evolución de la vida, desde formas primitivas multicelulares que circulaban libremente por el mar hasta las especies terrestres superiores, puede investigarse gracias a los restos fósiles encontrados en los estratos de roca. Los estratos paleozoicos contienen fósiles de organismos de constitución sencilla, muchos de los cuales no existen hoy; de ahí proviene el término paleozoico (“vida antigua”) Aunque sabemos que la vida se inició mucho antes del comienzo del paleozoico apenas hay fósiles anteriores a este tiempo”. (…)

Todas nuestras montañas, la morfología actual de elevadas cordilleras, junto con extensos altiplanos y profundos valles son resultantes de la actividad tectónica y volcánica; las puntas colgantes de cada roquedal, semejantes a cera fundida de una vela expuesta al viento, evidencian que estas rocas, estuvieron en estado líquido, bajo la acción de fuertes temperaturas. Fue en  estas circunstancias en que se formaron las cuevas que luego serían cobija de los primitivos pobladores. Todo esto sucedió  al final de la era Secundaria, a fines del Cretácico tardío, por el movimiento de subducción (proceso de hundimiento de una placa litosfèrica bajo otra) de la placa de Nazca debajo de la Placa Sudamericana.

En cuanto a la presencia humana en esta zona, hay evidencias, desde el neolítico 6000 aC. periodo en que las herramientas de piedra se perfeccionan afianzándose la agricultura, la caza y la domesticación de animales. En lugares adyacentes a Tayabamba, Huancaspata, Taurija, Chilia… existen restos de viviendas rudimentarias en las cuevas de los cerros. En el cerro Jakayachu, jurisdicción de Tayabamba, se encontraron restos de piedras: hachas y porras, también pinturas rupestres con escenas de caza; al parecer esta zona fue abandonada y colonias preincas encontraron, al llegar, despojos y nombraron a una vasta área como Quipash, topónimo (nombre en lengua autóctona de un lugar) que significa abandonado. Para comprender la época preincaica, tenemos que hacer un registro de topónimos de cada lugar, documentarnos y establecer qué pudo haber ocurrido. En los años 1300 aC se desarrolla la Cultura Chavín, en el Depto. de Ancash, que según J.C Tello fue la cultura matriz de la civilización andina, cuyo origen se presumió era la selva amazónica. Está cultura tubo influencia en Pataz, el mismo Tello en 1937 con una expedición auspiciada por la UNMSM llegó a Chilia y visitó Nunamarca, logrando distinguir un templo importante y la inoportuna actitud de los pobladores que en sus viviendas, como base, usaron bloques de piedras talladas, posiblemente extraídas del mencionado templo de Nunamarca, actualmente en ruinas (este templo seguro que fue destruido por los religiosos del curato que se implantó en ese lugar). El historiador Pablo Macera, sitúa a Nunamarca como restos de la Cultura del Alto Marañón o Cultura Recuay que posiblemente estuvo ligada políticamente y económicamente con los habitantes de el Gran Pajaten. De la Cultura Recuay existen restos de ceramios, ellos ornamentaban con animales sus vasijas.

Entre los años 400 y 1000 dC. se desarrolla la cultura Huamachuco una cultura de marcada influencia bajo una deidad muy respetada; de los Huamachuco hay numerosas evidencias de su lengua, el culle (ver más adelante), y en cuanto a arquitectura “las galerías”  también existen en el anexo de Huarimarca, galerías que están por estudiar y afirmar si pertenezcan a la misma civilización. De la cultura Cajamarca, 800 dC, también existen restos ceramios en esta zona lo que nos da a entender que estos reinos mantenían entre sí, en aquellas épocas, modos de libre comercio, un comercio regional que permitió la intromisión de algunos vocablos de diferente lengua, como sucede hoy con el comercio y la necesidad de aprender nuevas lenguas para el entendimiento entre países. Estos eran reinos con lindes definidos, lo mismo pasaba con los habitantes de la selva, con quienes el comercio debió ser muy fluido. Desde este punto de vista resultaría dudosa la aseveración o tradición oral que sugiere que estos eran reinos conflictivos. El NEC (núcleo educativo comunal) 18 elaborado en Tayabamba en 1976 pág. 10 y 11, al referirse a los vivientes autóctonos de la selva, Collai y Tayabamba señala: “Se sabe que los nativos no vivían tranquilos ya que frecuentemente eran atacados por tribus salvajes, procedentes de la selva, hecho que ha dado lugar para que se tejan muchas versiones anecdóticas”. Esta versión podría ser cierta si es que estos reinos estaban en conflicto por razones de expansión; mas no siempre fue así, porque tanto los de la selva como los del ande necesitaban intercambiar productos para subsistir ya que las épocas de producción son diferentes, el trueque aún se da entre colonos de Ongon con agricultores de Tayabamba; además, estaban en una etapa de desarrollo avanzado, es decir, la vida trashumante estaba en decadencia.

Para determinar qué habitantes vivieron en esta zona a inicios del primer milenio, debemos buscar bibliografías, documentos coloniales que dan valiosas pistas. El lingüista Alfredo Torero, afirma que esta zona hasta el río Marañon fue territorio de los Cholones e Jivitos, etnias asentadas en el alto Huallaga. Podrían ser ellos los que transitaron el actual camino que une Tayabamba con la selva, a orillas del rio Mishollo, y su presencia se está descubriendo a través de la toponimia. En la Jurisdicción de Tayabamba hay indicios de la lengua cholón. Por ejemplo el termino ÑU que lo utilizamos como: don, el señor, parece ser de origen cholón; panasbamba, es un topónimo mixto, del cholon pana: camino y bamba: pampa (quechua de chachapoyas), camino en la pampa. Este lugar está cerca a Jucusbamba jurisdicción de Tayabamba y es un lugar donde el camino que lo atraviesa fue llamado “el camino real” dando a entender que por allí transitaron personajes de mucha importancia, también hay huellas de viviendas, posibles tambos para descanso como también vestigios de viviendas coloniales; el sustantivo Kuchi con su acepción de cerdo también es cholón y las interjecciones alláu: qué dolor, aléo: qué frío; también es cholon el verbo ma con la acepción: de ti. (Además estoy identificando nuevos topónimos cholones, como también un posible topónimo jivito en un lugar cercano al distrito de Huaylillas).

El mismo Alfredo Torero, recoge las anotaciones del Arzobispo T A Mogro Vejo, sobre hablantes de lengua culle a orillas del río Marañón, y al referirse al pueblo de Uchos y Mitobamba, anota: “No estamos aquí, nos parece, ante un establecimiento antiguo, sustancial ni consistente de Lingas ni yungas de los llanos, por cuanto no ha quedado impresa su presencia en la toponimia”.

En este punto corregiremos al destacado y extinto lingüista, pues si hay toponimia culle exactamente en ese lugar al que él hace referencia. Por el costado de las ruinas de Mitobamba baja el río Arancante que desemboca en Uchus al río Marañón. (Torero no visitó estos lugares, y al igual que Wilelm F. H. Adelaar, recogió información de algunos hacendados ancashinos). El topónimo Arancante se forma de aram o uram vocablo culle que equivale a río,  cante parece ser quechua con significado de cerco, lazo; significando río que cerca o divide. En la actualidad el río Arancante divide a los distritos de Urpay y Taurija. Torero a este tipo de topónimos los llama mixtos, es decir, formado por dos lenguas diferentes. Torero tampoco se informó de que en la jurisdicción de Tayabamba existen topónimos culle, citare algunos:

El vocablo culle coñ, con, gon, goñ que equivale a agua, lo encontramos en los siguientes topónimos: Cónico en Ucrumarca, de con = agua e ico, diminutivo español (es un puquial considrable); Cónoc, laguna en el anexo de Pachacaraguay; Carachuco: de cara, cuyo significado esta por establecerse y chuco que en culle es región, tierra (este topónimo consta en un documento escrito en Buldibuyo en el año 1716); en Pahuarchuco, el cerro tutelar de Tayabamba, está presente el vocablo culle, chuco (en las áreas de influencia culle el vocablo chuco lo encontramos en, Conchucos = región del agua; en Huamachuco, Marcahuamachuco. En numerosas publicaciones se considera la traducción de Huamachuco como halcón con sombrero, o sea, toman a huaman y chuco vocablos quechuas, lo que es un error ya que chuco o chugo son vocablos culle con significado de región, además el culle fue la lengua  oficial de estos habitantes, como lo manifiestan cronistas como Cieza de León, etc. En la puna entre Huancaspata y Tayabamba también tenemos un cerro casi aislado y elevado nombrado Togana, en este topónimo encontramos el vocablo culle ganda que significa cerro alto. En Huaylillas tenemos Chungana, quizá sea el topónimo más original ya que está formado de dos vocablos culle, chungu que equivale a batán, piedra y ganda: cerro alto. Y así en el habla existen vocablos diversos del idioma culle, por ejemplo chungasa se dice una piedra grande; en la flora tenemos el shiraj o shiraje y el choloque, entre otros nominados en lengua culle.

Documentos coloniales entre ellos crónicas como las de Garcilazo de la Vega, Cieza de León y otros, nos dan pistas de los sucesos en esta zona en la época incaica. En los años 1475 aprox. dC las hoy prov. de Pataz y Bolivar pertenecían al reino de los Chachapoyas, una etnia sólida con ideales de libertad. En ese tiempo, el imperio incaico estaba en su apogeo, en plena expansión y cuando el inca Tupac Yupanqui, hijo de Pachacutec, logra someter a los bravos Huacrachucos, estando allí se entera de los Chachapoyas y de inmediato se dispone a conquistarlos, tarea penosa no sólo por la resistencia de los guerreros sino por las condiciones del clima, ya que al pasar por una cordillera cercana a Pias, se le helaron 300 guerreros. Esto demuestra que en aquellas épocas los cerros elevados de Pataz estaban cubiertos de nieve, el Apushallas conservó nieve perpetua hasta hace 50 años. Los quechuas aceptaron la organización de los Chachapoyas quedando dividido en don unos: Leimebamba y conturmarca con Collai; en el uno de Cunturnarca y Collay Tupac Yupanqui nombró como curaca a Chuquipiundu. Miguel A Vega Castro, en la universidad de Trujillo en 1987 publicó en la revista AMAUTA un artículo interesante sobre los Chachapoyas, donde menciona que, según documentos, Tupac Yupanqui repobló ciertas zonas claves con el sistema de Mitimaes. “En Huancaspata dejó mitimaes Huancas y en Uchus mitimaes chimús por ser, éstos últimos, hábiles marinos”. Ellos, luego darían origen a los renombrados balseros del marañón a los que cita Ciro Alegría en su novela La Serpiente de Oro. Para hablar de los Chachapoyas en Pataz se necesitaría otro espacio, es amplio y muy interesante el tema. Como resumen diremos que los incas que pasaron por Pataz fueron Tupac Yupanqui, Huayna Capac, y posiblemente, cerca a Bolivar, por Balsas Huascar y Atahualpa. El NEC 18 nos da una información errada al respecto. En la página 12 sobre los personajes (que visitaron estas zonas)  y sucesos relevantes detalla: “Entre los primeros cabe mencionar el paso de los incas Pachacutec y Lloque Yupanqui, presumiéndose que este acontecimiento se sucedió en los momentos de llevarse a cabo la conquista de los Chachapoyas”. Esta información es inverosímil; en primer lugar Lloque Yupanqui (1198-1228) fue el tercer inca y Pachacutec (1438-1471) el noveno y la conquista de los Chachapoyas suceden en 1475 aprox., es imposible dichos sucesos. (revisar: Comentarios reales, Garcilazo de la Vega; Historia inédita de los Chachapoyas, Carlos Gates Ch; Los Incas, W Espinoza Soriano, etc.). Las versiones orales nos dan pistas más no siempre son exactas. El programa televisivo Costumbres 2004, cuando pasaron por Tayabamba, al visitar las ruinas de Huayrishtambo, la conductora Sonaly la describe así: “construido durante el reinado incásico de Pachacutec…”. La profesora Keyla Rosas, refiriéndose al tipo de construcción y al posible uso de dichas ruinas añade: “esta característica es una de las más conocidas de los incas, de las viviendas populares …”. Estas versiones no se ajustan a la realidad, puesto que, como señalamos líneas arriba, el inca que piso suelo patacino fue Tupac yupanqui. Y en cuanto a quienes construyeron estas viviendas parecen ser habitantes preincaicos, ya que viviendas similares existen en otras zonas como Ucrumarca (2 asentamientos: Los Entierros y Las Chuchapas) y si se compara con la arquitectura inca hay diferencias sustanciales.

Sobre la presencia de los chachas en Pataz, el topónimo Tayabamba es interesante (bamba, según Gary Parker, es un vocablo propio de los Chachapoyas, y en nuestro medio abundan topónimos con este vocablo). Sabemos que antes sufrió tres modificaciones, Tayancabamba, Tayancapata y finalmente Tayabamba. Deducimos que esta palabra de híbrida terminó en un topónimo mixto. Se ha hecho algunas publicaciones con la traducción de Tayancabamba, Tayancapata y Tayabamba como pampa de tayancas, en estos trabajos se omitió yanca (yanta) con su acepción de leña; es importante, cuando se analiza un topónimo, no descuidar una sílaba o un sólo fonema ya que son parte de una estructura y encierran un significado. Si desglosamos Tayancabamba quedaría así: taya + yanca + bamba (taya= árbol, yanca de yanta=leña y bamba=pampa significando pampa donde abundan arboles para la leña).  Si desglosamos Tayancapata quedaría así: taya + yanca + pata (taya= árbol, yanca de yanta=leña y pata (quechua general)=pampa significando pampa donde abundan arboles para la leña) y finalmente: taya + bamba (que traducido literalmente sería árbol en la pampa o pampa con arboles, que por costumbre lo traducen como pampa de tayancas, quizá evocando a los dos topónimos precedentes). Nótese que en las dos primeras cambia pata por bamba y en la última se suprime yanca. Ello puede sugerir tres etapas históricas diferentes por las cuales atravesó este pueblo.

Luego llega la época Colonial, 1532,  Tayabamba, collai y toda la Provincia de Pataz eran zonas ricas en oro, metal considerado como el sudor del Sol por los nativos preincaicos e incaicos y por tanto le pertenecía al gobernante por creer que era descendiente del astro, desconociéndose el valor monetario de este mineral. Cuando Atahualpa es apresado en Cajamarca, los curacas de Chachapoyas aleados de Atahualpa, recogen oro para el rescate, Vega Castro dice “Chuquimis Longuín condujo el oro del rescate de Atahualpa procedente de Quito y los hermanos Lucana Pachaca, curacas de Cajamarquilla condujeron el oro y la plata procedente del rico Collai” esta nota respaldaría a la publicación de Lucrecia Vidal Arias “Oro Para el Rescate”. Luego los Chachapoyas hacen alianza con los españoles porque creían que ellos los liberarían. Se inicia la colonización a fuego de arcabuz. En 1536, según Waldemar Espinoza, aparece en Chachapoyas un ejercito español con el Capitán Alonzo de Alvarado, sobrino de Pizarro, los Chachapoyas se subordinan y este manda recoger todos los tesoros de este reino, él los engaña que se va a España y se dirige a Trujillo donde compra armas y retorna a culminar el saqueo de toda la región cahcha.

El descontento de los nativos por el saqueo quedó en mitos, en leyendas. En Taurija, y algunos anexos de Tayabamba existe una copla cantada en el carnaval que da a entender la ambición de los españoles por el oro y el temor de los nativos que intentan huir. La copla dice.
Chimpay balseritu
chimpay cachimay,
pasrme a la banda
yo te pragaré,
plata yo no tengo oró te daré.

El precio de la libertad valía oro, lo qué más tenían ellos,  plata hace referencia a la moneda española. En Jucusbamba el cuento de, El Toro de Oro hace referencia al abuso de las haciendas y el deseo de venganza por parte de los nativos. A continuación un resumen: “Había un peón que acorralaba las vacas y un día un becerro se comió la machica y defecó en su mantel, cuando el animal se fue el peón vio que no era caca sino naranjas de oro que el becerro dejó. Con ello el peón enriqueció hasta que el patrón lo descubre, se da cuenta de todo y decide capturar al becerro. El patrón fija una fecha para lo cual invita a todos los hacendados de la provincia, a las mejores bandas de música para llevar a cabo la captura del becerro que defecaba oro. Llegado el día, el becerro le habla al peón advirtiéndole lo que sucederá. El patrón se reúne con todos los notables de la provincia en el lugar llamado el Alto, a unos 300 metros de distancia del cerro Jakayachu, por donde el peón pastoreaba. Al medio día aparece el peón jalando al becerro y le entrega a su patrón, éste cambia la soga burda con una cadena de oro, riñe al sirviente que se aleja, y se dispone a conducir al becerro que camina un trecho luego se resiste, entonces todos los notables cogen la cadena y jalan, pero el animal no se mueve, finalmente todos los invitados hasta los músicos sin quedar uno se aferran a la cadena, el becerro avanza por una lomada y nuevamente se resiste y exhala un estremecedor bramido que logra abrir la tierra y todos caen en un pozo quedando sepultados. El torito baja por la ladera directo al Ushno de Aracoto y allí se pierde. El peón quedó de dueño de estas tierras y nunca más trató mal a la gente… “. Este cuento es propio de Jucusbamba, y las versiones orales afirman que todos los años, el día 24 de junio, llamado noche de las huacas, a la media noche, el torito de oro sale del Ushno y pelea con otro toro de plata que sale de una colina cercana, ante la vista de sus dueños, la pampa se ilumina y de las topetadas saltan astillas de oro que quedan en la pampa hasta el otro día.

Este cuento nos grafica la ambición por el oro por parte de los hacendados que por querer tener un becerro que defeca oro terminaron sepultados. En el lugar donde supuestamente acaeció esto, existe la huella de un pozo a manera de fosa común y dicen los campesinos que en algunas noches de luna llena se oye la algarabía de la gente y la música. Solo alguna excavación arqueológica podría debelar que sucedió realmente, si son hacendados o nativos los que murieron. El deseo de libertad por parte de los nativos está simbolizado en el peón, que al final quedo libre y dueño de todo. Y el torito que se refugia en el llamado Ushno de Aracoto (un centro ceremonial, una huaca ubicada cerca al río Cajas, arqueólogos del INC excavaron y encontraron restos humanos y ceramios, las excavaciones lo hicieron por orden de una minera que tomó la pampa para establecer su planta de refinamiento, ojalá no destruyan este legado) simboliza la riqueza que abundaba en la zona, y no es casualidad que la tradición oral afirme que el 24 de junio, el torito toma vida; ello hace una referencia a la fiesta del Inti Raymi, celebración principal del imperio incaico. El toro de plata simboliza a la moneda occidental que se quedó para siempre.

Terminado el saqueo del oro se gesta la apropiación de tierras, y surgen las haciendas, las estancias que luego en 1707, cuando España sucumbía, el Rey Carlos V ordenó se anulen las propiedades y cada dueño de parcelas comparezcan ante el corregidor y demuestren que son los dueños  y efectúen un pago, es decir vuelvan a comprar lo que ya era suyo. En Pataz el corregidor Juan de Rivera se establece en Buldibuyo y todos los dueños de tierras tienen que volver a comprar lo que ya es suyo, como consta en un documento “Auto  de composición de terrenos de Macanya, Quipash Grande, Jucusbamba, Shillinllapampa, Huarmishanga y panashbamba ubicados en el anexo de Jucusbamba del distrito de Tayabamba” emitido e1 27 de noviembre de 1716 en Buldibuyo.

En la época republicana en el conflicto con Chile Tayabamba sufrió los estragos, de cada pueblo fueron a la guerra soldados que jamás regresaron, una versión no muy difundida y cuya veracidad no esta confirmada comenta que los chilenos invadieron Tayabamba, e hicieron de la iglesia un cuartel, pero las tropas patriotas atacaron por la parte alta logrando despojar a los chilenos e hicieron flamear la bandera en la Plaza.

En el conflicto contra el Ecuador, numerosos Jóvenes Tayabambinos fueron al combate y retornaron victoriosos. Últimamente en la década del 90, Tayabamba también fue blanco de grupos armados conocidos como guerrilleros o cumpas; una mañana hombres armados disfrazados de campesinos atacaron el puesto policial y cuando uno de ellos iba a disparar una bomba, un perro de la loquita Aurelia atacó al guerrillero instantes en que un policía acribillo al agresor, en caso contrario el puesto policial hubiera quedado en ruinas. Luego se produce la migración masiva de tayabambinos y el espacio dejado es ocupado por gente venida de los anexos dando paso a una nueva sociedad, más disgregada. En Tayabamba se ha configurado una nueva sociedad, producto de la confluencia de pobladores de diversos lugares aledaños, gestándose así una cultura heterogénea, quedando disminuida aquella sociedad refinada, hasta elitista que sobrevivía como una prolongación aislada de la familia colonial, ellos ocupaban todos los cargos jerárquicos y regían el destino de los pueblos. En la actualidad, como sucede en diversos  pueblos, los cargos municipales están en manos de personajes surgidos de los anexos. Esta realidad mortifica a muchos que no entienden que es una consecuencia de la migración, de la heterogeneidad de micro culturas que se gestan en cada distrito, donde la población en su mayoría es migrante y a las elecciones se presentan numerosos candidatos dividiendo al electorado y al final los de fuera, donde aún se mantiene la unidad comunal, ganan.

El 2008 fue para Tayabamba, uno de los años más negros de su historia. Como Asociación Cultural Tayabamba, no podemos estar indiferentes ante los acontecimientos: 6 asesinatos en menos de un año, y lo peor, estas matanzas no están siendo esclarecidas para tranquilad de todos, existen supuestos, especulaciones que sólo incrementan la incertidumbre. Los asesinados son Wilzon Cruzalegui, Santos Matos Domínguez, Jhon Benites, Juan Alva Castillo, y dos señoras, una de Chongos y otra en Shuyo. Estos hechos jamás registrados no deben quedar en la impunidad. Nosotros condenamos el crimen, en todas sus formas y exhortamos a las autoridades el esclarecimiento y condena para los implicados.

Al margen de ello hoy 27 de diciembre, a un día del el aniversario Nº 113 de Tayabamba como capital de la Provincia, debemos reforzar nuestra identidad con la tierra que nos dio la vida, debemos valorar la cultura que lo engrandece. Aquí voy a discrepar con aquellos que suelen utilizar el termino patria chica, refiriéndose a su pueblo natal; al pueblo donde nacimos no hay que minimizarlo, hay que engrandecerlo porque es lo más hermoso que atesoramos: la chacra donde conocimos al maíz, el camino por donde caímos, la grada donde aprendimos a pisar con firmeza, el árbol que nos dio su sombra, etc. Todos estos detalles hacen inmensa a la cuna donde nacimos. Quiero decir que la patria como nacionalidad o país es única y no admite adjetivos, diminutivos ni superlativos; pero sí se puede resaltar con un adjetivo al pueblo natal. No es elegante decir mi patria grande es el Perú y mi patria chica Tayabamba. Como migrantes que somos si queremos referirnos al suelo donde nacimos utilicemos el término patria grande, hay que elevar las bondades de ese suelo que amamos y que es insustituible, jamás debemos menguarlo y en cualquier lugar donde nos encontremos, quizá en el extranjero cuando alguien pregunte ¿de dónde eres? Lindo sería responderle: mi patria es el Perú, y mi patria grande es Tayabamba.

Esteban Meza Correa

 

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