Exitosa expedición a la Virgen del Cerro La Plata

Exitosa expedición a la Virgen del Cerro La Plata

Elayabamba.- Por primera vez un grupo de tayabambinos llegaron hasta el santuario de la Virgen del Cerro de La Plata cuya portentosa imagen se ve en la lejanía, al Este de la capital provincial; y colocaron allí simbólicamente una Bandera Nacional.

El equipo de tayabambinos hizo un recorrido de una hora a bordo de una camioneta hasta el sector río la Caldera, y desde allí escalaron el cerro, caminando por 4 horas hasta llegar al santuario de la Virgen de La Plata, imagen natural la que sostiene a un niño en brazos, y al costado inferior se ve un ángel arrodillado con las alas desplegadas.

El equipo que llegó hasta la cima del Plata estuvo integrado por Eliseo Wenzel Miranda, Arnold Melgarejo López, Walter Narro Pareja, Duslen Escudero Caballero, Edwin Sepúlveda Marreros, Percy Quevedo Cabrera y Nelver Lozano Flores.

El recorrido lo hicieron guiados por un poblador del lugar, avanzando por senderos propios de potrero, haciendo numerosos altos para admirar los parajes, entre lagunas y pampas de puna, algunos destacados por vacas, hermosos caballos y horizontes con cumbres azuladas.

A las 11:30 de la mañana los excursionistas llegaron a una cima intermedia desde donde se distinguía con dificultad un gran declive cubierto por una espesa neblina, motivo por el cual tuvieron que esperar se despeje, entre tanto aprovecharon para tomar un refrigerio. El sendero que recorrían era el lado Este del cerro La Plata, por lo que deberían llegar por espaldas del santuario.

En cuanto el Sol abrigó con sus rayos y la neblina se dispersó, abajo en la gran hondonada se vieron dos lagunas, una, amarillenta en sus contornos, y la otra, muy limpia. Aparecieron múltiples montañas en la lejanía y también se distinguió el empinado trecho que aún tenían recorrer.

Los excursionistas subieron entre las rocas para coronar el Plata hasta un punto de donde se empezó a distinguir Tayabamba; allí todos quedaron sin orientación, porque hasta el guía no podía ubicar el Santuario, por las múltiples rocas y los abismos amenazantes.

SEÑALES DE HUMO

En una combinación de tecnología y tradición, Percy Quevedo y Duslen Escudero, prendieron fuego en las pajas para generar humo y llamaron por celular a sus amistades en Tayabamba, quienes les orientaron a qué lado deberían avanzar para llegar al Santuario, puesto que la Virgen se distingue desde la ciudad.

LA META

A la 1:30 de la tarde la expedición llegaba a su meta, la blanquizca roca en donde el relieve dibuja una Virgen con un niño en brazos y a su costado un ángel arrodillado con sus alas extendidas, estaba ante sus ojos absortos.

Cabe destacar que la Virgen y el niño ocupan una sola roca blanquecina separada dos metros de la segunda roca en donde se distingue el ángel arrodillado.

Extrañamente, no es fácil tomar una fotografía en donde ocupe la totalidad del tallado natural, por razón de la altura de las rocas y el estrecho espacio entre el zócalo y el abismo.

HAY UN ALTAR DE PIEDRA ¿MISTERIO O COINCIDENCIA?

Una cosa es la sugestión y otra el hecho. A los pies de Virgen está formado en una roca natural, como se observa en la imagen expuesta, una suerte de altar cuadrangular, de dos metros de alto, aproximadamente, en donde los excursionistas colocaron la bandera peruana, la que flamea al aire en este momento.

EL CABALLO Y EL TORO DUERMEN A SUS PIES

Otra cosa que llamo la atención de los excursionistas es que, a los largo del camino de más de 3 horas de recorrido por los parajes inhóspitos, no se encontró ningún lugar que sirva de refugio a los animales de la puna; sin embargo a los pies de la Virgen se ven espacios en donde pasan la noche el toro, el caballo; sus discos de boñiga seca y fresca están allí de testigos. Un cuadro muy completo, la Virgen, el niño, el ángel y los animales.

En una pequeña pampa aledaña, los expedicionarios almorzaron bañados por Sol en pleno invierno y la satisfacción de haber coronado su meta. Ha sido la primera expedición a la Virgen del Cerro de la Plata, un 17 de enero de 2015.

Los excursionistas manifestaron su deseo de que el próximo grupo de expedicionarios mude la Bandera Nacional por una nueva, y traiga de vuelta la primera, la misma que debe entregarse a una de las instituciones locales que se elegirá, para su simbólica custodia, con el propósito de ir generando una tradición patacina de peregrinación al santuario de la Virgen del cerro la Plata.

Por: Arnold Melgarejo López
Licenciado en Relaciones Internaciones
Universidad de Panamá

 

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