Recordando al maestro Panchito

Recordando al maestro Panchito

Eltayabamba.- Al enterarme de su partida a la eternidad, la mente se llenó de aquellos lindos recuerdos de Francisco Jara Caballero, quien era conocido con cariño y respeto como el Maestro Panchito, además de funcionario y político que marcó una línea de vida y trayectoria en nuestra Provincia.

Llegó a Tayabamba a trabajar como docente en la primera Escuela de Varones 281, donde se desempeñó también como Director y por muchos años, generaciones de jóvenes darán fe de su apostolado en el magisterio; los recuerdos más vivos que guardo del maestro Panchito porque lo compartí, fue su limpia militancia partidaria, llegó a ser Secretario General del APRA, donde dejó lecciones de apertura democrática y lealtad por una causa, esta trayectoria lo lleva a desempeñarse en cargos públicos como Regidor, Teniente Alcalde en el periodo del 85 y culminó el periodo como Alcalde reemplazando al Profesor Luis Mendoza Barrientos, también estuvo al frente de la Oficina de Cooperación Popular donde lleva a cabo una labor social y humanitaria, visitando los lugares más alejados de la provincia y realizando obras donde la necesidad apremiaba.

Lo recuerdo en las jornadas de trabajo que se llevaban a cabo en Lima donde se reunían todos los funcionarios de Cooperación Popular a rendir cuenta de los presupuestos y las obras y puedo dar fe que nuestra Provincia estaba considerada dentro de las primeras en ejecución de gasto y rendición de cuentas, muchas veces desde la oposición se le criticaba al Maestro Panchito por revertir algunos soles al Estado, mientras que desde la otra perspectiva y sin apasionamiento para nosotros sus compañeros era un gesto de honradez a toda prueba que confirmaba su vocación de servicio sin afán de meter la mano a los dineros públicos, lo demostró con su vida modesta, nunca se le cuestionó por coimas o las famosas comisiones.

Leal a su Partido, entregado a su magisterio, un esposo y padre ejemplar, pareciera verlo de nuevo caminar presuroso con su saco en el brazo, inagotable en el trabajo, gastando bromas a sus amigos, con su peculiar frase de referencia cuando se le requería algo: “habrá que verlo pos hombre”.

La noticia de su muerte, me pone a reflexionar y lo planteo también como mea culpa; acaso tenemos que esperar que las personas que hacen historia se mueran para resaltar póstumamente sus cualidades, creo que debería ser todo lo contrario, los homenajes y reconocimientos se deben hacer en vida, en cada pueblo de nuestra Provincia estoy seguro que hay personas  como el Maestro Panchito sencillos, sinceros, leales que en la condición en que se encuentren en su trayectoria de vida van dejando huella y marcando el camino a las futuras generaciones y merecen ser reconocidos en vida.

En estos días en que el Magisterio Patacino se encuentra de pie y marchando con la bandera de la reivindicación, es oportuno resaltar la trayectoria del Maestro Panchito, que un día llegó a nuestra tierra para quedarse y su trayectoria en el desempeño de la labor docente muchas generaciones de Tayabambinos seguramente recuerdan con cariño.

Dios tenga en su gloria al Maestro Panchito.

Por: Eliseo S. Wenzel Miranda

 

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial

1 Comentario

  • Francisco Javier Jara Vidal 16 agosto, 2017 7:48 pm

    Señor Eliseo Wenzel Miranda al leer sus expresiones que enaltecen la labor desplegada por papa´Panchito como maestro y funcionario público, en las cuales destaca su integridad , honestidad y vocación de servicio, nos sentimos realmente felices que personas como Ud. valoren lo poco que pudo hacer nuestro padre como maestro . Le expresamos nuestra eterna gratitud.

Añadir Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *