Manuel Albarran: De fiestas patronales, aniversarios y semanas turísticas

Manuel Albarran: De fiestas patronales, aniversarios y  semanas turísticas

“Actualmente las fiestas patronales se han convertido en negocios rentables para los promotores de eventos y en fachadas para desviar fondos de parte de las autoridades”

Tradicionalmente los pueblos andinos desde la conquista española y la imposición de la religión católica como doctrina de fe han celebrado las conocidas fiestas patronales, las mismas que se celebran una vez al año homenajeando a un santo patrón (religioso) y que incluyen diversas actividades que van desde actos religiosos, verbenas, ferias, conciertos, bailes , corrida de toros entre otras.

La responsabilidad recae en un mayordomo o presidente quien convoca a un determinado grupo de personas para formar un comité, el cual se encarga de la realización de la celebración, para lo cual se realizan actividades para recaudar fondos así como recolección de donativos para solventar los gastos que la celebración demanda, clara esta que el mayor gasto lo hace el presidente o mayordomo quien no escatima en gastos puesto que es la manifestación de su fe hacia su santo milagroso homenajeado.

Sin embargo, en los últimos tiempos la celebración de las fiestas patronales han dejado de ser un conjunto de  tradiciones y costumbres de los pueblos para convertirse en  un negocio para los promotores de eventos artísticos comerciales, y es que, actualmente la mejor fiesta debe caracterizarse por llevar al grupo de moda o a las mejores bandas de músicos, claro está a elevados costos.

Pero la descontextualización de lo que es una fiesta patronal no es el único inconveniente en los últimos tiempos, el elevado presupuesto que significa la realización de una actividad de esta magnitud ha ahuyentado a los fieles a ser espectadores y pequeños colaboradores de la celebración para dar paso a las autoridades locales (alcaldes) a ser los mayordomos o presidentes de los comités de fiesta, esto les da carta abierta para destinar recursos de las municipalidad para realizar las fiestas en donde normalmente se inflan costos y se desvían fondos que deberían ser invertidos en sectores como salud o educación pilares fundamentales para mejorar la calidad de vida de la población.

¿Pero cómo se hace? Pues bien, al no existir una partida para la realización de estos eventos, las autoridades optan por utilizar figuras para destinar los fondos no asignados, es así, que se cambia el nombre de “fiesta patronal” por “semana turística” o “aniversario de creación política”, entre otros.

Entonces, como la municipalidad maneja  cierto presupuesto para la promoción turística, este fondo se destina para la realización de la fiesta patronal, la misma que de promoción turística no tiene nada, pues si uno sigue el programa encuentra que las actividades corresponden a la celebración de una fiesta patronal en donde más resalta los eventos artísticos y se deja de lado la esencia de una fiesta patronal como la promoción de danzas oriundas  o la revaloración de las  verdaderas costumbres del pueblo.

Urge rescatar la esencia de una fiesta patronal y dejarla en manos del sector poblacional católico para celebrar esta actividad religiosa tradicional y evitar que malas autoridades utilicen estas fiestas como fachadas para justificar muchas veces su ineficiencia e incapacidad para administrar los recursos de un pueblo.

Por: Manuel Albarran Torrealba

 

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