Padre mío que estas en los cielos

Padre mío que estas en los cielos

Eltayabamba.- Les voy a contar una historia de vida, como muchas que se escriben a diario seguramente, sin embargo la que refiero tiene un algo especial que resalta la ausencia humana que puede causar la partida del ser que nos dio la vida.

Javier Zanetti, el jugador de futbol de la selección Argentina, contaba un pasaje de la vida de su compañero de equipo del Inter de Milán el también seleccionado Brasileño Adriano, conocido como el Emperador; quien sabe de futbol conoce la historia de este bullidor delantero conocido por su efectividad y potencia en sus remates, luego de unos partidos el brasileño recibió una llamada que cambió para siempre su vida. “Adriano tenía un padre que le cuidaba mucho y le mantenía a raya. Sin embargo, a comienzos de temporada, ocurrió algo inimaginable. Recibió una llamada de Brasil y le dijeron que su padre había muerto, es algo que te puede cambiar para siempre. Le vi llorar, tiró el teléfono y comenzó a gritar que no era posible”, contó Zanetti, desde el día en que Adriano recibió la noticia de la muerte de su padre comenzó a dedicarle sus goles mirando al cielo y rezando, pero nunca volvió a ser el mismo.

Quienes hemos pasado por igual circunstancia, podemos dar fe que la partida del Padre o la Madre nos deja un vacío para siempre y quien sabe al igual que Adriano nunca volvemos a ser los mismos porque debemos afrontar en adelante una presencia que hace falta en el día a día, en los momentos de zozobra y dificultades; porque muchas veces hace falta una mano tendida para levantarnos, porque hacen falta sus huellas para no perder el camino.

Pero también hay la otra cara de la moneda donde lo insensible se va haciendo costumbre y la desfachatez cotidiana, a diario vemos niños y niñas deambulando por la calles, trabajando o pidiendo caridad y en muchos casos no es porque el Padre esté muerto; sino porque simplemente se fue de casa o tiene otra familia o simplemente nunca supieron que existía; esta es una forma cobarde de ausencia que no se entiende pero fatalmente es una característica en el lado oscuro del machismo irracional que puede además reflejarse en los abusos que algunos cometen contra su propia descendencia lo cual es ya imperdonable.

Tenemos en este día que se celebramos la figura paterna mucho por reflexionar, proyectar y recordar que como humanos tenemos el imperativo divino: Honra a tu Padre y a tu Madre, en la vida o en la muerte porque con la única diferencia de su ausencia física ellos siguen vivos en algún lugar que también conoceremos.

Por: Eliseo S. Wenzel Miranda

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