Velásquez De La Cruz: Tragedia de Challas y reubicación del pueblo

Velásquez De La Cruz: Tragedia de Challas y reubicación del pueblo

En 1569 el gobernador capitán general y presidente de la Real Audiencia de Lima Lope García de Castro cumpliendo la Real Ordenanza del 27 de junio de 1565, creó los corregimientos de indios de manera que el antiguo pueblo de Challas fue constituido como uno de los pueblos más importantes dentro de la jurisdicción del corregimiento de Cajamarquilla contando con sus respectivas autoridades como gobernadores y alcaldes ordinarios.

Aproximadamente hasta los años 1695 – 1700 cuando fueron súbitamente azotados por la naturaleza al desatarse un gran cataclismo que en cuestión de minutos el antiguo pueblo de Challas yacía bajo tierra al precipitarse gran parte del cerro Gárwash en enormes rocas que deslizándose violentamente destruyeron todo a su paso, donde la mayoría del pueblo pereció excepto los que escucharon, creyeron y obedecieron a una voz de alerta que se dejó escuchar desde la cima del cerro Gárwash.

El antiguo pueblo de Challas atravesó momentos más tristes de su historia al perder durante la tragedia casi la totalidad de sus hombres más notables, desapareciendo familias enteras como los Carhuaniras, los Huarajares, los Huamán, entre otras.

Los pocos sobrevivientes, pese al esfuerzo, no pudieron rescatar numerosos documentos del pueblo que eran de gran valor.

La inmensa cantidad de rocas gigantescas esparcidas desde Huarishquin hasta La Playa nos permite detallar la espantosa y apocalíptica destrucción de todo el lugar.

Después del penoso desastre el reducido grupo sobreviviente de challasinos, a pesar de haberlo perdido todo, renovaron sus deseos de seguir el compromiso incondicional de mantenerse unidos, pudiendo más que los obstáculos del itinerario, empezando así la búsqueda de un nuevo lugar apropiado y seguro para iniciar la construcción de lo que hoy sería, la capital del distrito de Santiago de Challas.

Primero, rescatan de en medio de los escombros de la iglesia católica algunos objetos religiosos como el sagrario de oro que orgullosos ostentan hasta el día de hoy como símbolo de religiosidad, que lo posee Santiago de Challas, Chachapoyas y Roma. La antigua imagen probablemente del patrón Santiago, el cuadro de Perpetuo Socorro y otros enseres religiosos como la piedra de ara que son muy bien conservados hasta el día de hoy; luego se dirigen a: Pampa Grande con el fin de establecerse en dicho lugar, el terreno parecía seguro pero un tanto reducido, entonces por decisión unánime acuden al sector llamado Punya con la misma finalidad y deseo de un lugar amplio y seguro; no obstante, por algunas razones como el frío extremo y al no conseguir acostumbrarse vuelven a desplazarse.

Esta vez para ubicarse en el área de Manchibamba, donde se produjo una discordia en el cual algunos abandonan Manchibamba por encontrarse en un lugar poco visible y se asentaron en Cotos por muy poco tiempo, porque se habían dado cuenta que cada vez se alejaban de sus tierras.

Finalmente los constantes problemas con los lugareños dueños de aquellas tierras tanto de Manchibamba como de Cotos, hoy Santa Rosa, terminan por juntar a los dos grupos challasinos y en común acuerdo se condujeron a: Pampa Colorada donde permanecen un tiempo con el propósito de establecerse definitivamente en dicho lugar, la escasez de agua, la proliferación de mosquitos en todo el lugar y las enfermedades como la terciana entre otras desanimaron por completo seguir habitando el lugar.

No se sabe con exactitud cuánto tiempo demoró el difícil e incómodo recorrido, según versiones de algunos challasinos más longevos se cree que desde Pampa Grande hasta Pampa Colorada demoraron entre tres y cinco años no por la distancia sino en cada lugar pretendían quedarse pero por diferentes motivos siguieron cada vez más un derrotero incierto. Se cuenta también que permanentemente demostraban poseer un espíritu religioso por lo que trasladaban con sumo cuidado el sagrario y otros objetos de la iglesia y probablemente la imagen del patrón Santiago.

Ninguno de estos lugares mencionados reunió las condiciones necesarias para fundar el nuevo pueblo, después de un largo e infructuoso recorrido finalmente optan por establecerse en la base del gigantesco cerro Liclipampa lugar del viejo cementerio a márgenes del pequeño río Guechiracra, hoy río Challas, en donde se ha construido el acogedor y prodigioso pueblo nuevo de: Santiago de Challas que por siempre le acompañarán como colosos centinelas el mirador Iscojo, el mirador Cashgana, el Alto Jovial, el Alto del Mira amores o San Cristóbal, el Alto del Chivo y el Alto Negro, desde donde sus visitantes podrán apreciar un horizonte difícil de olvidar.

Por: Robdervin Velásquez De La Cruz
Poeta challasino
Obra: Caudal del tiempo

 

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