Wenzel Miranda: El magisterio femenino patacino, la generación inolvidable

Wenzel Miranda: El magisterio femenino patacino, la generación inolvidable

Eltayabamba.- En el calendario festivo del mes de julio, el día seis le corresponde la celebración del día del Maestro que por años venimos renombrando este acontecimiento con un especial cariño a quienes formaron parte de nuestra educación y la construcción de nuestros futuros.

Debo resaltar que por mucho tiempo, con el uso sexista del lenguaje, hemos asumido que el día de celebración es para el Maestro y la Maestra y creo que es un buen motivo para referirme a la frase que titula a estas reflexiones.

En Tayabamba, donde florece desde sus orígenes las tayancas, existió y de hecho perdura en los corazones la generación inolvidable de Maestras que forjaron las generaciones de patacinos dispersados por diversas partes del mundo.

En aquel pueblo de empedradas calles y su curiosa alameda, que recuerdo desde las década del 60, 70 y aun 80, contaba con su Escuela Primaria para varones 281; apostada en el barrio bajo entre los jirones Cahuide y Enrique Marquina, fuimos privilegiados de contar con la participación de maestras que llegaron a departirnos el conocimiento y las expectativas de sus propias experiencias conseguidas en las Escuelas Normales y Universidades; recuerdo una de las más queridas Directoras: Olga María Longaray de Noriega, la Maestra Olguita, como se le conoce con cariño, estuvo al frente por muchos años, en las cuales la escuela consiguió logros importantes en su infraestructura; la acompañaban en esta labor la Maestra Rosalbina Cerqueria Cruzalegui; Iris Delgado Lozano, Hildaura Caballero; por su parte la Escuela de Mujeres 283, en el barrio alto entre las calles Cahuide y Bolognesi, liderada por su también dinámica directora Margarita Pareja de Corvera, Elena Villena de Herrada, Consuelo Henríquez, Erceliz Melgarejo, Consuelo Paniagua, Elvira Romero de Jara y otras excelentes maestras que alternaban su labor en las otras instituciones de los pueblos de la Provincia, resuenan los nombre de Rosario Corvera Peña, Alida Lecca, Julia Narro Miranda, Rosita Morillo, Reyna Malo, Edelfita Lecca Reyes, Nery Lecca, Marina Roldán, Reyna Malo, en el primer Jardín de la Infancia 261 con su profesora Juanita Ascoy, y así muchas maestras más desde décadas anteriores, según referencias de las Maestras Eliane Zavaleta, Carmen Medina, entre otras mujeres maestras que la memoria no alcanza a distinguirlas, pero que al igual que las nombradas merecen los reconocimientos y gratitudes para siempre.

Los tiempos pasan y con ellos las generaciones, queda para siempre y no se borra en la memoria las personas que de alguna u otra forma formaron parte en nuestras vidas y que nos dejaron motivos para no olvidarlas, teniendo en cuenta que aquella generación de maestras y las actuales, cumplen otros roles que las hace aún más bendecidas; ser Madres y Maestras.

En este día, comparto mi saludo y reconocimiento a nuestras maestras y maestros, en especial a las nuevas generaciones quienes asumieron con especial sentido de vocación la tarea de alimentar el conocimiento en todos los rincones de la provincia y van generando nuevas experiencias en la construcción del pensamiento constructivo que asegure la consolidación de una vida con esperanza y futuro.

Por: Eliseo S. Wenzel Miranda

 

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