Wenzel Miranda: La clase política siempre estuvo corrompida

Wenzel Miranda: La clase política siempre estuvo corrompida

Eltayabamba.- El panorama político está ensombrecido por las ultimas delaciones y noticias sobre los sobornos que se sabían, pero aún no esclarecidos y ahora todos los políticos implicados declaran inocencia, pero fatalmente todos están salpicados, absolutamente todos, no hay margen para la duda más que para el repudio.

El melodrama de nuestra clase política no es de ahora, es de siempre y lo seguirá siendo por los siglos de los siglos, no hemos aprendido, no nos hemos despercudido de nuestra herencia genética ambiciosa y rapaz que nos inyectaron en la sangre los conquistadores peninsulares y ya lo venía advirtiendo Manuel Gonzales Prada en sus Horas de Lucha desde los años post guerra con Chile; cito sus escritos porque lo considero como el libro de profecías de la policita peruana, en una conferencia en el año 1898, manifestaba : Qué fueron por lo general nuestros partidos en los últimos años? sindicatos de ambiciones malsanas, clubs eleccionarios o sociedades mercantiles. ¿Qué nuestros caudillos? agentes de las grandes sociedades financieras, paisanos astutos que hicieron de la política una faena lucrativa o soldados impulsivos que vieron en la Presidencia de la República el último grado de la carrera militar.     No faltaron hombres empeñados en constituir partidos homogéneos y sólidos; más al fin quedaron aislados, sin colaboradores ni discípulos, y tuvieron que enmudecer para siempre o limitarse a ejercer un apostolado solitario. ) Dónde se encuentran los miembros del último Partido Liberal ? Es que en los cerebros peruanos hay fosforescencias, nada más que fosforescencias de emancipación: todos renegamos hoy de las convicciones que invocábamos ayer, todos pisoteamos en la vejez las ideas que fueron el orgullo y la honra de nuestra juventud. Y ¡ojalá solamente los viejos prevaricaran”.

Cuanta actualidad y vigencia cobran estas frases expresadas mediante una pluma que no se vendió a los intereses de los poderosos ni se redimió a las amenazas que siempre suelen proferir los que se sienten intocables, pero que lamentablemente caen en el vacío y el eco no resuena en la indignación cotidiana, ya lo había dicho alguien más que el Perú es un País de atolondradas gentes y no le faltaba razón; el futbol nos hipnotiza y la televisión nubla la conciencia, la prensa publica lo que más conviene a sus dueños y que curioso que hasta el Diario Comercio se haya convertido en un tabloide deportivo, porque al igual que los otros diarios la noticia principal es de futbol y lo que dice o deja de decir Gareca, excelentes cortinas de humo, pero a pesar de todo la verdad brota y erupciona, pero hace falta más que eso.

Hace falta que nuestros Jueces y Fiscales, nos devuelvan la confianza para creer que la justicia es verdadera y no se prefiera encubrir a unos y lapidar a otros, si alguien está preso, por los mismos hechos otros deberían estarlo, que no influya la sumisión o la indiferencia por favores políticos o preferencias, a todos y todas que se hayan enriquecido de la noche a la mañana, que ocultan sus riquezas en paraísos fiscales, que cobraron coimas en el ejercicio de un cargo publico y que faltaron a la verdad, la ética y la decencia, deben estar compartiendo la condición que le imponen a un ladrón o sicario, porque nada les hace diferentes, salvo el estatus. El próximo año será complicado, pero a la vez decisivo o seguimos pasmados con el futbol o nos despercudimos de una clase política que nos defraudo para siempre.

Termino con las reflexiones de Gonzales Prada, a quien recomiendo su lectura: Si los malos elementos superaran a los buenos, hace tiempo que habríamos desaparecido como nación, porque ningún organismo resiste cuando la fuerza desorganizadora excede a la fuerza conservatriz. Aquí el verdadero culpable fue el hombre ilustrado, que prodigó lecciones de inmoralidad, cuando debió educar al pueblo con el buen ejemplo dándole una verdadera lección de cosas. La muerte moral se concentra en la cumbre o clases dominantes. Nos parecemos a los terrenos que surgen del Océano y llevan en las capas superiores los detritus de la vida submarina. El Perú es montaña coronada por un cementerio”.

Por: Eliseo S. Wenzel Miranda

 

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