Por el camino de Toribio

Por el camino de Toribio

Eltayabamba.- En 1986, Paulo Coelho emprendió el peregrinaje a Santiago de Compostela. “En aquella época, según lo refiere el mismo autor: “Mi búsqueda espiritual estaba relacionada con la idea de que existían secretos, caminos misteriosos y gente capaz de comprender y controlar las cosas que permanecen ocultas a la mayoría de los mortales. Creía que lo que es difícil y complicado lleva siempre a la comprensión del misterio de la vida.” A lo largo de este viaje verdaderamente iniciático, las etapas del cual se encuentran aquí relatadas, el hombre experimenta una transformación: se convence de que “lo extraordinario se encuentra en el camino de las personas comunes”.

Cada 24 de abril, desde que la tradición se pierde en la historia, Toribio el Patrón sale en peregrinaje desde la vieja Iglesia hasta Pegoy, luego Collay para retornar por el mismo camino el día 26.

Recuerdo cada recodo del camino porque caminé por ellos acompañando a Toribio, como todos los Tayabambinos que aún lo hacen y lo seguirán haciendo; en aquellos años desfilaban por el sinuoso camino, las familias y los peregrinos todos cargando los fiambres al hombro o a lomo de burro, las ollas en su vaivén emitían los sonidos que acompasaban a los acordes de la banda que acompañaba el cortejo, subiendo y bajando llegar al rio cajón un motivo para refrescarse y tomarse un descanso, de allí todo es de subida por el camino serpenteante, luego de unas cuatro curvas se divisa la campiña, en abril se viste de verde para recibir a los visitantes, las últimas lluvias parecieran menguar porque es parte de la magia que pertenece a la costumbre.

Luego Pegoy, la naturaleza, el tiempo y sus inclemencias que no perdonan se encargó de arrebatarnos el campo abierto frente a la capilla vieja, porque hoy se debe abordar otra subida y llegar al nuevo Pegoy un lugar igual de apacible que el primero con mayor espacio y una nueva capilla para celebrar el reencuentro.

El camino a Pegoy, sigue siendo el mismo, el espíritu de la tradición se mantiene porque se transmite en las generaciones, porque el sentido del peregrinaje es recorrer el mismo camino que según las fuentes de la historia lo recorrió el mismo Toribio en su travesía a la selva, ese es el motivo y debería seguir siéndolo, porque mientras transitamos el pedregoso camino nos vamos reencontrando con nosotros mismos, con nuestros recuerdos y nuestras vivencias.

Quienes mañana volverán a Pegoy, acompañen a Toribio, que las camionetas no sean el motivo para dejarlo solo; el verdadero sentido de este día es caminar a su lado, aquellos que por diversos motivos estamos lejos, evocaremos este día, seguramente mientras el día se desarrolla como otros en esta selva de cemento en el trajín de las ocupaciones y las obligaciones, reviviremos muy adentro del corazón y los recuerdos el camino que nos lleva a Pegoy porque es parte de nuestra historia que permanece para siempre.

Por: Eliseo S. Wenzel Miranda

 

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