Martes Julio 17 2018
Buscar:

Wilmer Domínguez: “Els Tretzevents” Una Escuela Diferente (Capítulo II)

Wilmer Domínguez: “Els Tretzevents” Una Escuela Diferente (Capítulo II)

Eltayabamba.– En nuestro tiempo, hemos aceptado que sinónimo de modernidad y de avance, en temas educativos, es visitar una escuela y descubrir que sus aulas han sido informatizadas, con el último Windows instalado en las computadoras, pizarras electrónicas y todo tipo de artilugios y dispositivos digitales. Sin embargo cuando leemos en las noticias, de que “La mayoría de los hijos de los empleados de las grandes empresas tecnológicas de Silicon Valley estudian en colegios sin computadoras, ni dispositivos electrónicos, con papel, tiza, lápices y materiales básicos, como únicas herramientas nos quedamos mas que sorprendidos!, ¿En casa de herrero, cuchara de palo?”

Es inevitable entonces, hacerse la pregunta de rigor ¿Como es posible que justamente aquellos brillantes genios tecnológicos, que son los desarrolladores y creadores de las máquinas y de los programas que mueven esas máquinas, lleven a sus hijos, a unas escuelas donde justamente, aquello que ellos producen para el mundo entero, no se utilizan? ¿No es esto algo realmente raro? ¿Algo sospechoso? ¿Que saben estos genios, que no nos han contado al resto de la población?

En el capítulo 1, de esta serie, hablamos sobre la escuela secundaria “Els Tretezevents”, y es justamente esta escuela en Barcelona una de las dos únicas escuelas de la ciudad, que desarrollan el mismo currículo educativo que las escuelas de Sillicon Valley, se les conoce como ESCUELAS STEINER-WALDORF, o simplemente Escuelas Waldorf, en honor al creador de la Pedagogía Waldorf, el sabio, científico y dr en filosofía Rudolf Steiner. Es un método de enseñanza, con mas de 100 años de vida y se basa en el aprendizaje a través del arte y la actividad práctica, mucho movimiento físico, música y tareas manuales. Estos niños aprenden “haciendo” ligando el conocimiento a actividades concretas que inciten su curiosidad y felicidad por hacer suyo el conocimiento. Podemos decir que los niños de las escuelas Waldorf, son felices, muy felices, justamente porque reciben aquello que su ser mas profundo necesita. No lo que la industria determine.

Mientras que en las escuelas públicas de la mayoría de los países del mundo occidental se está apostando en los últimos años por realizar grandes inversiones en computadoras en las aulas, tabletas y pizarras electrónicas, e incluso, por eliminar materias como la escritura, el corazón de las nuevas tecnologías se arraiga en el retorno a una enseñanza más básica, argumentando que las pantallas perturban el aprendizaje al “disminuir las experiencias físicas y emocionales”.

Los defensores del método waldorf, también esgrimen que los ordenadores “inhiben el pensamiento creativo, el movimiento, la interacción humana y la capacidad de atención”, según explica un artículo publicado sobre el método Waldorf en el diario The New York Times.

Seguiremos con este tema tan apasionante… Innovando la Educación, en los próximos capítulos.

Por: Wilmer Domínguez Remar

 

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial

Añadir Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *