Yaini, una pequeña joya del lenguaje coloquial patacino

Yaini, una pequeña joya del lenguaje coloquial patacino

Eltayabamba.- En nuestras aldeas patacinas, especialmente del sur, aún quedan algunos términos quechuas como piedrecillas brillantes al sol en medio de la vasta arena; muchos en su fonética son tan agradables como algunos vocablos del francés o inglés, quizás esta sea la razón de su permanencia en el tiempo.

El fin de semana último, iba a un anexo cercano; ya en el camino, me encontré con una lugareña, y le pregunté si había gente en la plaza de su pueblo, me respondió: “Yaini”.

Este seductor término quechua “Yaini”, que utilizó la mujer, significa “mucho (a)” o “bastante”; lo que quiso decir que en la plaza había mucha gente.

Quede prendado del término por varios minutos, puesto que suena agradable al espíritu, seductor, inofensivo y hasta mántrico.

Alojarlo en el lenguaje cotidiano en Pataz sería ideal, guardarlo como una alhaja de nuestra lengua madre peruana; porque si decimos jergas como “chévere”, “pata”, como no utilizar un término quechua que hasta el mismo espíritu goza al oírlo.

“mi” o “milki” es otro agraciado vocablo quechua que podría  remplazar al feo y tosco termino español “toma o recibe”; hasta es más respetuoso y elegante entregar algo coreando el “mi” o “milki”.

Los argentinos (dejando de lado “su argentinismo”) usan el pronombre “vos” para remplazar al “tu”; también lo usan los colombianos, costarricenses, en la campiña patacina y generalmente en todas las aldeas de américa latina.

El vos es un vocablo neutro, que se utiliza para dirigirse al niño como al adulto, al hombre como a la mujer, lo que facilita la comunicación y acerca al individuo, saltando la barrera medieval del escalón de respetos; porque el respeto se demuestra en los gestos, con la emoción positiva, con el deseo de hacer sentir siempre bien a nuestro interlocutor, y otros modos espontáneos que la palabra no puede dibujar.

Remplazar el Tú por el Vos, enriquecería nuestro trato, y hasta nuestra psiquis vería más horizontal al prójimo.

Como sabemos, las lenguas, como todas las expresiones humanas, nacen, se desarrollan y mueren; hay muchos idiomas que han fenecido y apenas quedan audibles sus huesos más duros; así mismo los idiomas se alimentan frecuentemente, tarea que desempeña para nuestro idioma la Academia de la Lengua Española.

Los vocablos agradables al oído suelen saltar de un idioma a otro, como Almohada, Alhaja que vienen del Arabe; o Mitin(g), Lonch(e) del Inglés, términos que pronunciamos a diario como si fuera español; de este mismo modo podemos sumar algunas palabras quechuas como Yaini, Mi, Milki entre otros. (Artículo publicado el 12 de octubre de 2012).

Por: Arnold Melgarejo López

 

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